Seat Ritmo (1980)

El Seat Ritmo era la gran baza de Seat, el estudio en que la marca Fiat se había volcado, el Seat de los ochenta, como bien anunciaba la marca. Sin duda, el lanzamiento de Seat Ritmo en nuestro país era un reto, cuyo principal objetivo era llenar un hueco en el mercado, que ya hacía furor en Europa con competidores de todos los tipos, el de los compactos.

Si bien en el diseño de la carrocería el Ritmo hacía gala de una gran originalidad, en lo referente a la mecánica adoptaba soluciones ya conocidas y experimentadas en otros modelos de la gama Fiat-Seat. El motor del 124 y los frenos del 128 se veían acompañados por una suspensión de ruedas independientes de inspiración 127 y un cambio acoplado en línea con el motor transversal. En lo referente al motor, el Ritmo destacaba por su buen rendimiento, su fiabilidad y la posible utilización de gasolina normal.

El Seat Ritmo era un coche muy interesante, aún así tenía aspectos por pulir, como podían ser la incomodidad de la suspensión, la falta de nervio en cuarta, o el manejo del cambio, de todos modos, estos fallos se fueron solucionando, e incluso se acopló un caja de cambios de 5 marchas en el modelo Crono.

  • Gran espacio en el interior
  • Línea original en su época
  • Bajo nivel sonoro
  • Electroventilador adecuado
  • Accesibilidad al habitáculo
  • Cambio impreciso
  • Consumo elevado
  • 4ª sin nervio
  • Asientos traseros duros

Motor


Posición: delantero transversal


Cilindros: 4 en línea


Cilindrada: 1197 c.c.


Velocidad máxima: 155 Km/h


Potencia: 64 CV a 5800 r.p.m.


Par máximo: 9,4 m.kg. a 3000 r.p.m.


Ciudad: 9,1 litros/100km

Carretera (crucero: 130 km/h): 11,6 litros/100km