Talbot Horizon (1981)

El Talbot Horizon no fue el primero en llegar entre sus competidores, lisa y llanamente, fue el último. Tanto el Seat Ritmo, como el R-14 le sacaron mese de ventaja en cuanto a comercialización, lo que supuso una gran perdida de compradores para la marca, ya que el Horizon, en el momento de su aparición, llegó pegando fuerte.

El comportamiento del Horizon no resultará ningún secreto para quien haya conducido un Simca 1200 o un Chrysler 150, ya que los tres comparten una mecánica común. El Horizon es básicamente un 1200 algo mejorado y con la suspensión trasera del 150. Lo que si cambia es la dirección, que era más lenta que la del 150, que a su vez era más lenta que la del 1200. Mientras que el 1200 estaba dotado con un reducción de 15,6:1, el Horizon llevaba una de 25:1, por lo que hay una diferencia más que notable. Ello implicaba que era fácil de manejar en maniobra, pero su dirección era demasiado lenta como para pasar curvas a altas velocidades.

Decir que el Horizon andaba bien es quedarse corto, iba como un trueno. Al conducirlo no se sabe que admirar más, si las muy buenas prestaciones de recuperación del coche, la brillante aceleración, o la velocidad punta, que se aproxima bastante a la oficial. Y gracias a su tracción delantera todo ello con una seguridad envidiable, ya que el coche transmite al conductor una sensación de seguridad y domino sobre cualquier situación.

  • Confort destacable
  • Prestaciones muy brillantes
  • Buena seguridad primaria
  • Consumo razonable
  • Dirección muy lenta
  • Maletero ajustado
  • Peso excesivo

Motor


Posición: delantero transversal


Cilindros: 4 en línea


Cilindrada: 1442 c.c.


Compresión: 8,5:1


Velocidad máxima: 150 Km/h


Potencia: 65 CV a 5500 r.p.m.


Ciudad: 12,19 litros/100km

Carretera (crucero: 130 km/h): 9,4 litros/100km